lunes, 9 de abril de 2012

Una Nueva Oportunidad


             UNA NUEVA 
        OPORTUNIDAD


Carlos era un niño de tan solo once años, once duros años, nació en un pueblo de La Rioja donde desde que tiene sentido común toma como su refugio, su gran pequeño refugio.
Sus padres no tuvieron más remedio que dejarlo en un centro de acogida, eran jóvenes y no tenían recursos para la manutención de su chiquillo, allí estuvo sus primeros cuatro años hasta que una familia de clase media lo adopto. Fue creciendo y con el paso de el tiempo veía a gente por la calle bailando, Carlos se iba dando cuenta de que era lo que sentía, lo que le gustaba.
Ya con seis años le comento a sus “padres” si le podían apuntar a una escuela de danza.
Los padres eran muy tradicionales y no veían apropiado que su hijo bailara. Tras meses de lucha,
Carlos lo consiguió y lo apuntaron a una escuela llamada “Rotting Dance” una escuela con mucha experiencia en el mundo de la danza donde un prestigioso bailarín de ballet del que era dueño, la dirigía. Ya era  el primer día Carlos emocionado en su cuarto preparo todo, ropa cómoda y calzado apropiado, lo introdujo en su mochila, y bajo al garaje donde le esperaba su madre para ir a la escuela. Ya en la escuela vieron a una niña llamada Lucía, la madre le dejo con ella esperando a que entraran dada la casualidad de que iban juntos. Carlos muy ilusionado entro, se presento a sus compañeros de clase y comenzó la clase. La profesora le dio los primeros pasos del musical que tenían preparados para dentro de tres meses. Carlos los aprendió muy rápido y la profesora extrañada salio de la clase y fue corriendo a la sala del director, ¿Disculpe, perdona las molestias, le quería comentar una cosa sobre el nuevo alumno que matriculamos ayer?
¿Ya está dando problemas?, No, no justo lo contrario es un buen niño, y además con mucho futuro, en tan solo quince minutos se a aprendido la coreografía del musical de verano entera.
¿Cómo, tan buen bailarín es? Si, si, como lo oye es un bailarín con una técnica y una energía que se a ganado solo. Carlos no sabía que su padre era un gran bailarín y que el heredo su potencial en el mundo de la danza. Haber, haber enseguida iré a la clase haber como baila Carlos. Vale, dijo la profesora con tono neutro.
Ya pasados unos minuto el director apareció por allí, Araceli dile a Carlos que empiece lo que a aprendido hoy, okey dijo Araceli, Carlos empieza a bailar lo del musical e verano. Vale, profe.
Caramba, ni yo bailo tan bien, enhorabuena muchacho tienes mucho futuro, luego quiero hablar tu madre si es posible. Claro que es posible podrás hablar con ella si no tiene prisa ni ningún recado ni tarea pendiente. En un cuarto de hora aproximadamente la madre de Carlos llegó.
El director de la academia mando a su empleada que le llamara y que acto seguido iría a el despacho, la madre entro y el director le comentó que su hijo era muy bueno y si le daba su consentimiento para poder firmar un contrato e irse a Hollywood a probar suerte. ¿Cómo, usted está delirando, como voy a dejar a mi hijo irse por ahí con un hombre que no conozco de nada puede ser un secuestrador sin escrúpulos o un asesino en serie como esos de la series?
No, no se está equivocando conmigo yo lo hago con la intención de que su hijo tiene mucho futuro y yo quiero que se de a conocer, pero si no está de acuerdo no pasa absolutamente nada lo único es que es el futuro de su hijo. Vale, lo hablaré con mi marido y mañana vendré con una respuesta.
                                                      Al día siguiente…
La madre ya con una respuesta fue a la academia, y le comento a la secretaria si podía pasar al despacho del dueño, es decir el director.
Claro que sí señora puede ir cuando quiera. Gracias, contesto la madre.
Camino al despacho vio a un hombre raro, un conocido del pasado, no, no puede ser el padre biológico de Carlos está ahí fuera, corriendo fue a donde el director y le digo que sí, ya lo tenía más claro quería alejar a Carlos de el que era su padre, su padre biológico. Firmó el contrato y salio al coche en el que no tardo de volver a ver a el padre de Carlos, lo conoce porque en la ficha venia una foto de los que eran los verdaderos padres de nuestro chiquillo.
                                    

                               Un año después…
Carlos ya vio un poco de esperanza y un famoso cantante le contrato para que fuera su telonero.
El chico emocionado acepto, vino aquí a su tierra, España.
El padre biológico de Carlos estaba en el aeropuerto y vio a su gran pequeño hijo. Su padre era un famoso bailarín y Carlos su sucesor se extraño, aquel hombre era un gran retrato de el mismo.
Carlos decidió montar en el taxi de vuelta a su casa pero el padre no se quedo con los brazos cerrados corrió a su coche y corriendo y con un puño en el corazón de que su pequeño hijo se le escapaba, no iba a tolerar que la vida se lo volviera a quitar otra vez.
Fue a su casa, bueno a su casa a la de su hijo y entro como un ladrón en la casa ajena, entró y vio a la madre del que era su hijo. Que haces aquí Ricardo Montoya, fuera de aquí ahora mismo.
Me quiero llevar a mi hijo es mio y quiero llevarmelo ahora mismo el se acuerda de mi seguro.

                               Una nueva oportunidad…
Ya pasados unos meses de dolor y sufrimiento Ricardo pudo llevarse a su hijo, Carlos ya se habituó y como era como un trozó de pan dijo, quiero ver a mis padres. Vale hijo los veras durante un día a la semana, Vamos a por un helado, cariño. Vale, papá.
En definitiva esto es una Nueva Oportunidad.

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